miércoles, 22 de julio de 2020

¿aumenta de peso al almacenar información?

Sí, una memoria USB aumenta de peso cuando está almacenando datos. Sin embargo, el incremento es tan mínimo que ninguna báscula comercial puede registrarlo. Y no tendrías mayor problema para levantar el dispositivo, aunque jamás te hayas parado en un gimnasio.
memorias usb y microsd dibujo
Las memorias USB o pendrives actuales almacenan información empleando un tipo de memoria denominado “flash”. Cuando estos dispositivos deben representar el número “1” del código binario, recurren a un tipo especial de transistor donde “atrapa” algunos electrones. Y cuando hay que representar el “0”, los suelta.
En este proceso de captura de electrones, cada bit de información (es decir, cada 0 y 1) consume la energía equivalente a 10 -15 joules. No olvides que masa y energía son caras de una misma moneda. Algo parecido sucede con una simple resortera, que al estirarla aumenta su masa unas fracciones de gramo. Y es que el elástico almacena energía potencial, lista para transformarse en la energía cinética que transportará el proyectil.

Aumento insignificante.

Si comparamos los niveles de energía presentes en nuestra vida cotidiana, esos aumentos en la memoria USB son tan pequeños que resultan insignificantes. Pero, si intentáramos acelerar una nave espacial a una velocidad cercana a la de la luz, se volvería extremadamente pesada. Y digo una velocidad próxima a la de la luz pues resulta teóricamente imposible acelerar un objeto al 100% la velocidad de la luz, un estado en que su masa se volvería infinita. Y no existe energía capaz de desplazar una masa infinita de un punto, pues la inercia también se volvería infinita.
E=MC2, la ecuación más famosa de Albert Einstein especifica que, para conocer la masa de determinada cantidad de energía, es suficiente con dividirla por la velocidad de la luz al cuadrado. Si pones atención, verás que esta ecuación proporciona una noción precisa del índice de conversión entre masa y energía.
En el vacío, la velocidad de la luz es de 299 millones de metros por segundo. Si la elevamos al cuadrado, tenemos 84,900 billones. Y cualquier valor de energía dividido por un número tan gigantesco resulta en una masa muy pequeña.