domingo, 12 de abril de 2020

No usar cubrebocas es un GRAN ERROR

Desde el inicio de la pandemia, específicamente en Occidente, la recomendación de los expertos es que solamente los pacientes con síntomas utilicen cubrebocas. Pero, como la transmisión puede ser asintomática, la estrategia podría estar equivocada. Una de las preguntas más recurrentes a los expertos es: ¿debo utilizar cubrebocas?
cubrebocas

El dilema de usar cubrebocas.

Aunque el uso generalizado de este artículo esté comúnmente relacionado con las pandemias, laOrganización Mundial de la Salud (OMS), la Secretaría de Salud en México y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en los Estados Unidos (CDC) no recomiendan el uso de cubrebocas. Sin embargo, los expertos chinos en salud pública tienen otra opinión.
En una entrevista para la revista Science, el director general del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, George Gao, argumenta que uno de los mayores errores de Occidente en la batalla contra la Covid-19 es no incentivar el uso masivo de cubrebocas. Y varios científicos consultados por la misma revista, tanto en Asia como en otros lugares del mundo, respaldan este argumento.
Hasta este momento todos deberíamos saber que la lógica de llevar un cubrebocas no es impedir que nos contagiemos. Y es que la Covid-19 se adquiere mediante pequeñas gotas de saliva expulsadas por un infectado a través de tos, estornudos o la simple conversación. Estas gotas con el virus terminan en las bocas o narices de personas saludables a través de las manos. No olvidemos que nos tocamos el rostro un promedio de 23 veces por hora. En este momento, el virus ingresa en el organismo y desencadena el proceso infeccioso.
También sabemos que el SARS-CoV-2 es capaz de mantenerse en el aire en forma de aerosol, aunque contraer la enfermedad respirando estas partículas es poco común. El verdadero peligro está en tener contacto directo con las gotas. Por eso, las medidas recomendadas para prevenir los contagios son el lavado constante de manos, evitar llevarse las manos al rostro y el distanciamiento social.
Bajo esta lógica, el gobierno de México, la propia OMS y los CDC estadounidenses han desaconsejado el uso de cubrebocas, limitándolos exclusivamente a las personas que presentan los síntomas de la enfermedad para evitar que diseminen las gotas con el virus sobre las superficies. Por eso, el cubrebocas sería una forma de proteger a los demás, no a uno mismo.

Prevención contra los asintomáticos.

Pero, contrario a lo que se consideraba al inicio de la pandemia, ahora contamos con evidencia suficiente para afirmar que la Covid-19, a diferencia de otras enfermedades causadas por otros coronavirus como el MERS o SARS, logra su transmisión incluso cuando el paciente es asintomático. En otras palabras, un individuo podría estar infectado sin ni siquiera saberlo y estar contagiando a otras personas. Así, el uso generalizado de cubrebocas impediría que los asintomáticos diseminan el virus.
produccion de cubrebocas
Por esta razón muchos países asiáticos aconsejan el uso de cubrebocas durante la pandemia. Por ejemplo, en Wuhan llevar cubrebocas es obligatorio desde el inicio de la crisis. La República Checa e Irán también adoptaron esta medida recientemente. Sin embargo, debemos puntualizar que el uso de cubrebocas es algo común en los países asiáticos, incluso antes del coronavirus, precisamente por esa conciencia colectiva de no salir a diseminar gripes y resfriados. Por otro lado, en Occidente llevar cubrebocas no es nada usual.
Otra razón oculta por la que las autoridades de salud han desaconsejado el uso de cubrebocas es la demanda. Desde que comenzó la pandemia, los cubrebocas se agotan a pocas horas de llegar a las farmacias. La demanda mundial del artículo es tal que el producto escaseó incluso en países asiáticos, donde la producción es mucho más grande que en Occidente a causa de los hábitos culturales. En febrero, China estaba produciendo 110 millones de cubrebocas cada 24 horas, cuando la cantidad habitual era de 20 millones de unidades al día.
La escasez del producto es muy preocupante en Occidente, pues forma parte del equipo básico de protección para los profesionales de la salud que en todo momento se encuentran en contacto con los enfermos. Por eso, muchos han optado por utilizar cubrebocas improvisados, la mayoría hechos de tejido. Aunque no protegen igual que un cubrebocas profesional, es cierto que contribuyen a reducir la diseminación del virus.