miércoles, 23 de marzo de 2022

Oumuamua fue enviado por extraterrestres

 El Oumuamua sigue dando de qué hablar. Avi Loeb, un astrofísico de la Universidad de Harvard, crítica la arrogancia de la comunidad científica en torno a este tema. Y considera que las hipótesis presentadas hasta la fecha no explican todas las características del misterioso objeto. Si no sabes de que hablamos, te ponemos en contexto: en octubre de 2017, el astrónomo canadiense Robert Weryk encontró algo sorprendente en el cielo gracias al telescopio Pan-STARRS1, situado en el Observatorio de Haleakala, en Hawái.

Oumuamua(1)

Con una longitud similar a la de un campo de fútbol, identificó un extraño objeto alargado que viajaba por el Sistema Solar a 315,000 km/h. Sin explicación conocida hasta la fecha, lo empujaba una fuerza invisible. Poco después se hizo famoso con el mote de “Oumuamua” (explorador en hawaiano), y hasta ahora se maneja la versión de que es el primer visitante fuera del Sistema Solar observado directamente.

Oumuamua sería una sonda de exploración alienígena.

Evidentemente que las hipótesis sobre la naturaleza del objeto espacial no se hicieron esperar. Sin embargo, los argumentos de Avi Loeb, astrofísico y docente en la Universidad de Harvard, causan cierto escozor en la comunidad científica. Principalmente porque Loeb considera que el objeto es una sonda de exploración desplegada por una civilización extraterrestre. En su libro, Extraterrestrial: The First Sign of Intelligent Life Beyond Earth, el experto dedica un capítulo entero a la hipótesis.

Además, hace énfasis en lo complicado que resulta que la comunidad científica se tome en serio estos argumentos. Pese a que las teorías más aceptadas no solucionan todas las incógnitas generadas por la presencia de Oumuamua. Por ejemplo, Loeb crítica la hipótesis de que el objeto sería una nube de polvo, donde postulan que la extraña trayectoria atiende a una densidad de extremadamente baja.

“El problema es que no considero que algo del tamaño de un campo de fútbol que sea una nube de polvo pueda sobrevivir a un viaje de miles de años por el espacio interestelar”, explica. Para el astrofísico, las explicaciones basadas en los conceptos físicos que conocemos no resultan suficientes. Por eso empezó a considerar la hipótesis de los extraterrestres.

Velero solar.

Para el profesor, el Oumuamua sería una especie de velero solar. Una nave espacial avanzada que transforma la radiación solar baja en energía de propulsión. Quizá enviada hasta nuestro Sistema Solar desde otro sistema estelar. Para el científico, esto explicaría la inesperada aceleración del objeto a medida que se aproximó a nuestra estrella madre.

Según los cálculos de Loeb, si se tratara de un sólido tendría un espesor menor al milímetro. Él considera que esta es la conclusión más lógica cuando se excluyen las hipótesis más inmediatas y se siguen estrictamente las pistas. Pero, la mayoría de los científicos no respalda esta idea. En 2019 se publicó un estudio donde descartan cualquier tipo de vínculo extraterrestre. Al concluir que las “propiedades de Oumuamua son consistentes con un origen natural”, y que podría tratarse de un fragmento planetario que flota por nuestro vecindario cósmico.

Vida en otras partes del Universo.

Para Weryk, el astrónomo que divisó el objeto por primera vez, la teoría de un origen extraterrestre también resulta descabellada. Y considera que no es más que un escombro de otro sistema estelar. A pesar del escaso apoyo, Loeb se mantiene firme en su propuesta. “Me guio principalmente por la modestia. Si fuéramos más modestos y menos arrogantes, aceptaríamos que la vida, de la forma en que la tenemos, debe ser común”, se defiende.

vida en otros planetas

Para el astrofísico todo se trata de probabilidades. “Gracias a los datos proporcionados por el satélite Kepler, sabemos que casi la mitad de las estrellas similares a nuestro Sol poseen un planeta como la Tierra. Un mundo donde puede existir agua líquida y bioquímica tal y como la conocemos”, dice. “Estos datos se repiten miles de millones de veces en la galaxia. Y si en el pasado se propiciaron circunstancias como las que tenemos en la Tierra, se tendría el mismo resultado”, asegura.

También considera que su visión es “conservadora”. Pero, entiende que proponer que no estamos solos en el Universo sigue siendo un “tabú” en la comunidad científica. Loeb dice que las especulaciones también sustentan otros campos de estudio, como la teoría de las cuerdas o de la materia negra. Y eso no impide que “existan comunidades de cientos de científicos trabajando para darse premios unos a otros”.


Cortesia de Monita Maussan



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