jueves, 29 de julio de 2021

EL ULTIMO GUERRERO INCA.



En 1535 Rumiñahui, último comandante de Atahualpa en pie de lucha contra el invasor español nació en 1482.

Rumiñahui que en idioma quechua proviene de las palabras rumi = piedra, y ñahui "ñawi" = ojo nació en Píllaro, en 1482 y fue asesinado en Quito, el 25 de junio de 1535.

Su padre fue Huayna Cápac, habría tomado como concubina a Nary Ati princesa de Píllaro hija de Ati ó Cacique Pillahuaso, de Píllaro, y de la reina Choazanguil. 

Era una antigua tradición incaica el consolidar sus conquistas territoriales con matrimonios poligámicos del Inca con una o varias princesas de los pueblos derrotados. 

El propio Huayna-Cápac, nacido en Tomebamba, fue hijo del Inca Túpac Yupanqui en una princesa cañari aunque se discute cuál fue su verdadera madre. Después, Huayna-Cápac pudo comprobar por sí mismo los beneficios que tales matrimonios producían; aquella habría sido la razón para casarse tanto en Puruhá, cuanto en Quito, engendrando así a los hermanos Rumiñahui y Atahualpa.

Rumiñahui pertenecía a la nobleza de privilegio, el mismo gustaba recordar su estirpe incaica, y se vanagloriaba de ser hijo de Huayna-Cápac llegando a ocupar las posiciones que mantenía como uno de los dirigentes de su padre por sus méritos militares. 

El verdadero nombre de Rumiñahui es Pillahuaso II de origen "Quitu", más antigua que el quechua. 

En cambio en "quechua" es "Ati" que significa "Vencedor, invencible..", título que usaba el viejo Pillahuaso en tiempos de Huayna Cápac, habiéndolo transmitido a su nieto Rumiñahui.

Fue el Rostro de piedra para los incas quiteños, introvertido, severo, fuerte, ágil y autoritario. 

Un temperamento así tendría una expresión de dureza como la de la piedra precisamente y por su aspecto físico le pusieron el sobrenombre de "Rumiñahui", el Ojo de piedra para los cuzqueños para algunos se debió a un velo que nublaba su vista, el resultado de una herida en batalla o una catarata.

Para otros, sin embargo, serían sus ojos que infundían dureza y un implacable carácter, fue llamado el Gran Señor y Caudillo por sus soldados.

A la muerte de su padre Huayna Capac, Rumiñahui le jura lealtad a su hermano el inca Atahualpa, cuando Atahualpa se encontraba en Cajamarca preso por los españoles, le pidió los tesoros de Quito para su rescate, este no los envió pero logra enviar de otras regiones, intuía que de todas maneras iba a morir y era mejor conservar los tesoros de Quito intactos, al tener conocimiento de su muerte y la conducción del cadáver de Atahualpa desde Cajamarca hacia el norte, se trasladó a Liribamba (Riobamba) con su vasallaje, en donde con todos los honores y las graves ceremonias de culto indígena honró y dio sepultura a los despojos mortales, desconociéndose hasta la fecha el lugar donde se enterraron, igual que su tesoro.

Cuando el ejército de Sebastián de Benalcázar conformado por españoles y cañaris aliados a ellos llegaron al vital nudo de Tiocajas se encontraron con el ejército inca dispuesto a detener su avance, Rumiñahui hábilmente utilizó a su favor el terreno que tomo una posición ventajosa y los rodeo, sus guerreros además ya se habían acostumbrado a luchar contra arcabuces, cañones y caballería. 

Los españoles varias veces se vieron a punto de ser derrotados y masacrados sin embargo no rompían filas y aguantaban, Rumiñahui ya saboreaba la victoria pero de pronto sucede algo inesperado, explota el volcán Tungurahua, ese momento se vuelve fatídico para él porque sus indios guerreros creían que era castigo divino de su dios, Rumiñahui de ganador de la batalla pasa a ser derrotado, donde logra escapar junto con algunos soldados y aunque hubo luego escaramuzas entren ambos bandos, Rumiñahui ya no logra expulsar a los españoles.

Falleció quemado vivo por los españoles el 10 de enero de 1535, en una improvisada hoguera en lo que actualmente se conoce como la Plaza Grande de Quito. 

Así lo aseguró el historiador y maestro Óscar Efrén Reyes. 

Sin embargo sí existe en una acta del Cabildo de Quito del 25 de junio de 1535, en la cual se indica que Rumiñahui fue exterminado. 

Aun así, algunos establecimientos educativos del Ecuador recuerdan ese día del asesinato cruel y ponderan su valentía y lealtad.



Cortesía RUCANELLA, digo Naturela




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