viernes, 7 de agosto de 2020

el enano que creció hasta morir

Adam Rainer nació en 1899 en Graz, Austria, con un tamaño mucho menor al de un bebé promedio, y los médicos le diagnosticaron enanismo. Sin embargo, a medida que envejecía experimentaba un crecimiento acelerado nunca antes visto por los médicos. Algo en el organismo de Rainer funcionaba mal, y los expertos intentaban comprender qué sucedía.

Adam Rainer
Adam Rainer.

Hasta finales del siglo XIX, este sujeto era conocido como el hombre más alto del planeta. Y es algo difícil creer que, sólo unos años antes, Rainer tenía casi la misma estatura que el hombre a la derecha de esta imagen, la persona más baja del mundo en aquella época.

Adam Rainer y los misterios de la genética.

La genética se parece mucho a un mapa. A partir de experimentadas observaciones, los científicos pueden escudriñar los genes de un ser humano y predecir diversos aspectos de su desarrollo. Adam Rainer resultó un humano excepcional para la ciencia, pues su mapa genético no concordaba con su cuerpo.

En algún momento los expertos empezaron a preguntarse por qué Adam Rainer dejó de crecer y, súbitamente, comenzó de nuevo. Como no se parecía a ningún caso registrado en la literatura médica, estudiaron prácticamente cada aspecto de su vida.

Supieron que los padres de Adam Rainer tenían estatura promedio, y nunca antes registraron un caso de enanismo o gigantismo en sus familias. Quizá por eso los padres de Adam se impresionaron al saber que su hijo crecería muy por debajo de la altura promedio de un niño normal. Pero, como la mayoría de los padres, aceptaron la condición de su hijo con mucho orgullo.

Como consecuencia de esta mutación, los médicos estudiaron a Adam durante gran parte de su infancia, principalmente para vigilar que no surgieran otras anomalías. Y el joven enano llevó una vida relativamente normal, que dio un giro de 180 grados en la época de la Primera Guerra Mundial.

Graz Austria en la actualidad
Graz, Austria.

Adam Rainer: el enano gigante.

El joven buscó enlistarse en las fuerzas armadas para pelear por su país, pero a causa de su estatura lo consideraron un soldado ineficaz y le negaron el ingreso. Regresó a casa con un profundo sentimiento de derrota. En esa misma época sus pies empezaron a crecer. Era una situación preocupante pues mientras el calzado de Adam aumentaba, el joven no crecía un solo centímetro de estatura. Sus pies no dejaron de crecer y, eventualmente, requirió calzado talla 20. Ya puedes imaginar lo extraño que se ve un enano con pies gigantes.

Para que dimensiones esta discrepancia entre el tamaño de sus pies y estatura, toma en cuenta que el jugador de baloncesto Shaquille O’Neal calza una talla 23, pero mide 2.16 metros. Cuando Adam Rainer tenía 21 años, apenas alcanzaba el metro y medio de estatura.

Crecimiento acelerado.

Pero todo cambió a partir de esa edad y, contrario a lo que pronosticaron los médicos, un crecimiento acelerado golpeó a Adam como un ferrocarril sin frenos. En apenas diez años superó los dos metros de estatura. Los médicos quedaron boquiabiertos y se rascaban la cabeza buscando explicaciones al fenómeno. ¿Cómo era posible que una persona diagnosticada con enanismo tuviera más de 2 metros de estatura?

Lógicamente, una de las primeras hipótesis elaborada por el equipo médico era que la glándula pituitaria de Adam presentaba alguna disfunción, liberando cantidades excesivas de hormonas del crecimiento. Y el trastorno hormonal tuvo como consecuencia la acromegalia. Adam sólo quería saber si dejaría de crecer en algún momento.

Evolución de un hombre con acromegalia
Evolución de un hombre con acromegalia.

Los doctores le informaron que, desafortunadamente, esta clase de trastorno produce otros efectos secundarios más graves que unos pies gigantes. Aunque el hombre no los experimentaba de inmediato, en algún momento aparecerían. Y esta vez el diagnóstico era certero: Adam empezó a sufrir por su condición.

Crecer hasta morir.

Más o menos a la mitad de ese crecimiento acelerado, la columna vertebral de Adam Rainer se curvó exageradamente. Esto provocó un dolor insoportable y, curiosamente, una extrema falta de apetito. Al poco tiempo otros sentidos empezaron a fallar: la visión de su ojo izquierdo fue mermando hasta que perdió la vista por completo. Era cuestión de tiempo para quedar sordo. Esta avalancha de problemas provocó que los médicos sugirieran una operación.

En diciembre de 1930, el cirujano O. Hirsch practicó una operación invasiva para extirpar un tumor de la glándula pituitaria de Adam. Si las cosas salían bien, frenarían su crecimiento devolviéndole algo de toda esa calidad de vida que perdió en los últimos años. Desafortunadamente, la cirugía no fue de mucha ayuda. En unas pocas semanas tras la operación Adam volvió a crecer.

evolucion de Adam Rainer
Evolución de Adam Rainer.

Tras la intervención médica, Adam Rainer quedó postrado en una cama. El dolor de espalda era tan insoportable que no le permitía caminar. Su salud fue empeorando hasta que, en 1950, murió a causa de todas las complicaciones médicas. Tras el fallecimiento del hombre más alto del mundo, la prensa no tuvo el más mínimo respeto al convertir su vida en un producto comercial.


No hay comentarios:

Publicar un comentario