miércoles, 19 de agosto de 2020

consejos para tus citas en 1930

 En la actualidad el ligue es algo complicado, por decir lo menos. Puedes probar suerte en un bar, acudiendo al templo de tu congregación, organizando una incómoda cita a ciegas o simplemente pasando entre perfiles desde una aplicación. La gran ventaja de las citas modernas es que no estamos obligados a seguir los absurdos estándares del cortejo en el pasado

consejos de ligue 1930(1)

¿Crees que las personas tienen expectativas muy altas en la actualidad? Cambiarás completamente de parecer cuando veas lo que sucedía el siglo pasado. Las reglas del ligue eran influenciadas por la moda femenina, el tema de conversación, la cantidad de bebida ingerida, el dinero que debía llevar un hombre, etc. Varias de estas reglas de etiqueta tienen sentido para la época; sin embargo, hay otras que rayan en lo ridículo.

A finales de la década de 1930, la revista Click Photo-Parade publicó una serie de recomendaciones para que las mujeres solteras fueron exitosas en el ligue.

No emborracharse.

Según los estándares de 1938, las mujeres no debían beber pues «se volvían tontas». Además, pocas cosas eran peores que «terminar desmayada por el exceso de alcohol» y que «tu cita jamás volviera a llamar». Considero injusto que sólo aplicara para mujeres, pues algo así de terrible podría suceder a cualquiera.

no beber demasiado

Baila en silencio.

La revista Click Photo-Parade enfatizaba a las mujeres que «cuando un hombre baila, sólo quiere bailar». Esto significa que la mujer debía mantenerse callada. Conversar en la pista de baile estaba prohibido, sobre todo si hablabas de ti misma.

bailar en silencio

Mascar chicle.

Muy pocos disfrutan el ruido de otra persona mascando chicle, pero en aquella época era un tema casi tabú. Las mujeres sabían que masticar chicle durante una cita las hacía ver como personas aburridas o, peor aún, indecentes. El asunto de la goma de mascar era realmente delicado con los abuelos.

No te maquilles en el auto.

Que una mujer corrigiera su maquillaje en el espejo retrovisor del hombre con que salía era una de las peores cosas durante una cita. La publicación advertía que para los hombres resultaba muy molesto tener que voltear para ver lo que había atrás. Otra cosa inaceptable era maquillarse frente a él, que para eso está el tocador en el baño.

no maquillarse en el auto tips de ligue 1930

No hablar de modas ni cosas raras.

Las mujeres tenían prohibido hablar de ropa o cualquier otro tema de su interés. La recomendación era «halagar a la cita hablando de las cosas que a él le gustaran».

no hablar de ropa

No hables con otros hombres.

Si la mujer no tenía permitido hablar de las cosas que le gustaban en una cita, platicar con otro hombre era mucho peor… aunque fuera el mesero. La etiqueta de aquella época sugería que el hombre tomara la batuta e hiciera los pedidos o cualquier otra gestión durante la cita.

no hablar con otros hombres consejos de ligue 1930

No parezcas incómoda.


Decir «no te sientas incómoda» es como decir «no te deprimas». Difícilmente, una mujer puede ignorar por completo el hecho de que está en una cita con un hombre que no le agradó. Sin embargo, los expertos en ligue recomendaban a las mujeres evitar «sentarse y hablar de manera incómoda». En otras palabras, debían mantener siempre una sonrisa y buena actitud.

no lucir incómoda

Sin emociones.

Otra obra que recogió tips para ligar en el pasado es «Men do not like sentimental women» (A los hombres no les gustan las mujeres sentimentales, en traducción libre), un libro de Dorothy Dix publicado en la década de 1930. Esta mujer escribió una guía sobre cómo conseguir y mantener un marido. Uno de los primeros consejos era evitar mostrarse como una mujer alegre, apasionada y conversadora, pues de otra forma terminarías sola.

tips de ligue 1930 no ser sentimental

Mantener un equilibrio.

En los años 30, el secreto para un ligue exitoso consistía en procurar el equilibrio entre «accesible» e «inalcanzable». Se permitía lucir bien durante una cita, pero nada tan exagerado como para que el hombre «terminara asustado».

Jugar al gato y el ratón.

El juego del gato y el ratón en el cortejo existe desde hace mucho tiempo. Sin embargo, Dix hace énfasis en que se trata de parecer misteriosa, no convertirse en una acosadora telefónica capaz de molestar al hombre incluso en el trabajo.

Helen Twelvetrees

Ampliar las opciones.

Si no puedes conseguir una cita en tu localidad, puedes probar suerte en otro país o continente. Dix aseguraba que «más de una mujer que es un fracaso social en casa resulta un éxito en el extranjero«. Es una de las cosas más insultantes que puede escuchar una persona en su propio lugar de origen.

Que no se te pase el tren.

Si eras una solterona a punto de llegar a los 30, había que tomar medidas drásticas invitando a cualquier hombre a salir. Dix menciona que «cualquier mujer puede casarse con cualquier hombre si lo persigue lo suficiente«.

Narcisse Chaillou retrato de enfermera

Conoce el juego de cartas.

Pocas cosas resultan más sensuales que un buen juego de naipes. Y Dix señaló que la mujer debía ser «entretenida y divertida», además de bonita. La autora señaló que la habilidad con el juego de cartas era una forma efectiva de mostrar intelecto en una cita.

Únete a una fraternidad.

Los hombres también necesitaban consejos para ligar en aquella época, y el sociólogo Willard Waller sugirió que unirse a una de las «mejores fraternidades» era una excelente forma de ligar chicas.

mujere piropo en la calle

Tener dinero.

Waller no se andaba con rodeos y hacía énfasis en lo realmente importante. Aunque definitivamente era más fácil decirlo que hacerlo. El sociólogo afirmó que «una abundante fuente de dinero para gastar» era esencial para cortejar a una mujer. En aquella época, el dinero resultaba esencial para tener éxito en una cita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario