martes, 24 de agosto de 2021

Onnas bugeishas, las intimidates mujeres Samurai.

 


Las Onnas Bugeishas solían ser un grupo reducido de mujeres guerreras que pertenecían a la nobleza japonesa, que peleaban codo a codo en batalla junto a los samurais masculinos comunes.

En el japonés tradicional, el concepto “mujer samurai”, no existía ya que la palabra “samurai” solo se usaba para referirse a los hombres. Aunque años más tarde, en la época moderna, a las mujeres que formaron parte de familias de casta samurai se las conocía como Onna Bugeisha, que se traduce al español como “Mujer guerrera”. 

Aunque actualmente no se les relacione directamente con los samurais, solían cumplir con un papel de suma importancia en su época, ya que servían de apoyo a los samurais y solían ser las encargadas de defender sus hogares. 

Desde temprana edad eran instruidas en las artes marciales, específicamente en el arte de la naginata, la katana y en la arquería, de esta forma podían defender sus hogares y haciendas con eficiencia mientras los hombres se encontraban lejos. 

Pertenecientes a la clase bushi, si solían ser derrotadas mientras defendían su honor y el de su familia, llevaban a cabo el jigai, ritual mediante el cual se cortaban la carótida con una daga que solía ser más afilada que la katana. Lo hacían al igual que los samurais, para mantener su honor en alto y en su caso, evitar ser violadas. 

Aunque a diferencia de la katana, que era usada por los samurais masculinos, las mujeres guerreras solían usar como arma habitual la nagitana, una variedad de lanzas de hoja curva de gran versatilidad, entre otras armas. Gracias a que fue utilizada por muchas mujeres samurais legendarias, la naginata se convirtió en un símbolo icónico de la mujer guerrera. 

A pesar de tener una visión de la sociedad japonesa como machista, en aquella época las Onna bugeishas solían ser respetadas y reconocidas por todos sus logros, llegando a tener un papel sumamente importante en el desarrollo cultural y militar de Japón. A pesar de su escaso número representan a una inconica e inigualable presencia en el Japón feudal, las Onna bugeishas más conocidas fueron Tomoe Gozen, Nakano Takeko y Hojo Masako.

Incluida la legendaria Emperatriz Jingu (162- 269), quien usó sus habilidades para lograr cambios económicos y sociales en el Japón feudal. Fue legendariamente reconocida como la Onna Bugeisha que dirigió una invasion a Corea en el 200 d.C, después de que su marido Chuai, décimo cuarto emperador, pereciera en batalla. De acuerdo con la leyenda, ella condujo exitosamente la conquista japonesa de Corea sin derramar una sola gota de sangre. 



Aunque cabe destacar que la era de los samurais abarcó varios siglos, por lo tanto no se encontraban siempre en las mismas condiciones. Desempleando su papel solamente desde (el s.X.l hasta el s.XVI), ya que partir del XVIII, las mujeres fueron llevadas a cumplir con un papel más secundario, ya que luego solo se les permitía estar en casa, dar hijos y unir familias mediante el matrimonio. Debido a esto, su papel como mujeres guerreras fue totalmente desplazado, y gracias a esto, fue que su educación y representación varió  durante todos los siglos que abarcó la época de los samurais. 

Desde ser grandes mujeres guerreras, mujeres que solían ganar batallas, lograr cambios políticos y sociales, se convirtieron en perfectas amas de casa, madres y esposas.

Hoy en día aún se cuentan las grandes leyendas de las valientes guerreras que se lanzaron a la batalla comandando ejércitos, logrando victorias y dejando su nombre en alto. 


Cortesía del COGECOCHITAS



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